Guías de la app
Importar un extracto sin liarla
Importar es más rápido que teclear y además es completo, que es por lo que merece la pena. También tiene unas seis maneras de corromper un libro de cuentas en silencio. Aquí están todas y cómo evitarlas.
Teclear los movimientos a mano es la forma en que muere el hábito de llevar las cuentas. Es lento y, peor aún, es incompleto, porque los que se te olvida teclear son justo los que te rompen la conciliación dos meses después.
Así que importa. Pero una importación toca cientos de filas de golpe, lo que significa que un error al importar es un error repetido varios cientos de veces. Estos son los que conviene conocer antes de darle al botón.
Antes de importar
Consigue el archivo correcto. CSV o un formato que lea tu app. PDF no. Casi todos los bancos esconden la exportación en algún sitio poco servicial: busca «descargar», «exportar» o un iconito de hoja de cálculo cerca del filtro de fechas, en vez del botón evidente de «extracto», que normalmente te da un PDF pensado para imprimir.
Elige el rango de fechas a conciencia. Empieza el día siguiente al que terminó tu última importación. No el mismo día: el siguiente. Un rango solapado es la causa más común de duplicados, y los duplicados son mucho más difíciles de encontrar después que de evitar ahora.
Si es tu primera importación, empieza en la fecha de tu saldo de apertura y ni un día antes. Todo lo anterior a esa fecha es historia que has decidido no llevar, e importar un trozo suelto solo hará que tu primera conciliación falle por motivos que no son reales.
Abre el archivo una vez y míralo. Diez segundos. Estás comprobando tres cosas, y las tres están abajo.
Las seis cosas que salen mal
1. Las fechas, y el problema del 03/04
¿03/04/2026 es el 3 de abril o el 4 de marzo? Los dos formatos los usan bancos reales, y el archivo casi nunca dice cuál es.
Si te equivocas, la importación funciona igual. No falla nada. Simplemente tus movimientos caen en meses equivocados, y todos los totales mensuales que produzcas durante el año siguiente están mal en silencio.
Compruébalo antes de importar: busca una fila cuyo día sea mayor que 12 y mira en qué posición está ese número. 25/04/2026 solo puede ser día primero. Si todas las filas del archivo son ambiguas, ordena por fecha y mira si la secuencia tiene sentido.
2. Los signos, y qué significa cada columna
Los bancos no se ponen de acuerdo en cómo expresar el dinero que sale de tu cuenta. Unos usan un número negativo en una sola columna de importe. Otros usan dos columnas, debe y haber. Otros usan un número positivo con una marca de sentido aparte.
Si lo pones del revés, cada gasto se convierte en un ingreso. Es evidente en cuanto miras el resultado, que es exactamente por lo que hay que mirar siempre el resultado.
3. Duplicados
Vienen de rangos de fechas solapados, de importar el mismo archivo dos veces, y de un movimiento pendiente que importaste estando pendiente y otra vez cuando se consolidó.
La costumbre más segura es sencillamente no solapar nunca. Si sospechas que ya tienes duplicados, no los caces uno a uno. Ordena por importe, busca parejas con la misma fecha y el mismo valor, y revisa esas.
4. Traspasos que llegan como dos gastos
Este es el importante y pilla a casi todo el mundo.
Mueve 5.000 AED de la cuenta corriente a la de ahorro, importa los dos extractos, y ahora tienes un gasto de 5.000 saliendo de una cuenta y un ingreso de 5.000 entrando en la otra. Tu gasto del mes está inflado en 5.000 y tus ingresos también.
No son dos movimientos. Son un traspaso, y un traspaso no es ni ingreso ni gasto: tu patrimonio no cambió, solo cambió de sitio el dinero. Escribimos sobre por qué esto importa más que ninguna otra cosa en un libro de cuentas.
Así que después de cada importación, haz una pasada deliberada buscando movimientos entre tus propias cuentas. Pagos de tarjeta, dinero al ahorro, compras de inversiones, transferencias al extranjero. Convierte cada uno en un único traspaso.
Hazlo en el momento de importar. Cuesta cinco minutos con las filas delante y es verdaderamente doloroso reconstruirlo seis meses después.
5. Filas en moneda extranjera
Si la cuenta está en una moneda que no es tu moneda base, la importación debería mantener los importes en la moneda de la cuenta y dejar que la conversión ocurra al mostrarlos.
Lo que no quieres es un archivo en el que tu banco ya lo haya convertido todo a tu moneda a un tipo de cambio que no revela. Si eso es lo único que ofrece tu banco, al menos deja constancia de qué cuenta venía, para saber que esas cifras están traducidas y no son nativas.
6. Que todo caiga en Sin clasificar
Eso es lo que tiene que pasar, y está bien. Lo que no está bien es intentar arreglarlo todo de una sentada.
Después de importar
Clasifica primero los grandes. Ordena por importe descendente. Veinte filas suelen concentrar la mayor parte del valor, y acertar con esas importa muchísimo más que los cafés.
Deja que las reglas aprendan. Casi todo lo que clasificas ahora se convierte en una regla, así que la siguiente importación llega ya casi ordenada. La primera importación es la cara. La quinta es prácticamente automática.
Deja en Sin clasificar las dudosas. No te agobies. Velocidad ahora, precisión en la revisión mensual. Un movimiento en Sin clasificar se ve y se arregla; un movimiento que nunca apuntaste porque te cansaste, ni lo uno ni lo otro.
Y luego concilia. Este es el paso que te dice si la importación funcionó de verdad. Coge el saldo final que muestra el banco y compáralo con lo que dice ahora tu libro de cuentas. Si coinciden, la importación fue limpia y completa. Si no, la diferencia es un número, y ese número es una pista: una cifra redonda suele ser un traspaso que falta, una pequeña suele ser una fila que falta, y exactamente el doble de un movimiento que ves es un duplicado.
No pases a otra cosa hasta que cuadre. Una importación sin conciliar no está terminada: solo es optimista.
El ritmo en el que acaba quedando
Después de dos o tres meses deja de ser una tarea y se convierte en unos diez minutos:
- Exporta desde el día siguiente al de la última vez.
- Importa.
- Comprueba las fechas y los signos en un par de filas.
- Arregla los traspasos.
- Clasifica los grandes y deja el resto.
- Concilia hasta que cuadre.
Eso es todo. Lo pesado está entero en la primera importación, y se acaba. Lo que consigues a cambio es un registro completo en vez de uno aproximado, y completo es la única versión capaz de responder a una pregunta.